El pasado 5 y 6 de noviembre, Joan Carles, miembro del Equipo de TAKODA participó en la novedosa feria DOGS&FAMILY que tuvo lugar en la zona Parc Del Forum Barcelona. ´Joan Carles impartió un taller de Educación Canina en la Feria Dogs&Family. #feriadogs&family #takodaactividades #takodabcn
viernes, 11 de noviembre de 2016
martes, 8 de noviembre de 2016
Los 5 motivos por los que NO debes acudir a un Adiestrador Canino
Enfermedad
Si tu perro está enfermo, presenta algún tipo de dolencia física o malestar, deberás consultar siempre con tu veterinario de confianza. Pese a que los adiestradores caninos saben mucho de perros y acerca de cómo detectar problemas de salud conociendo muchas de las enfermedades o lesiones comunes en perros, quien puede darte un diagnostico real y adecuado además de orientarte acerca de los cuidados y tratamiento a seguir, es siempre el veterinario.
Buscar soluciones milagrosas
Si buscas soluciones rápidas o que el perro se adiestre sólo sin tu implicación y trabajo, no contactes con un adiestrador. La idea de adiestrar perros en poco tiempo se ha extendido mucho los últimos años promovido por shows de televisión. No obstante en la vida real esto no es así, los perros son seres emocionales, no robots y las soluciones milagrosas no existen. Sólo con paciencia, constancia y dedicación conseguirás progresos en el adiestramiento de tu compañero canino.
Que eduquen a tu perro por tí
Aunque busques ayuda profesional y asesoramiento, es importante que tú también te impliques y sigas las pautas que te da el adiestrador canino. Si tú no te esfuerzas es muy probable que el perro no progrese. La educación de tu perro es siempre tu responsabilidad y de tí depende que sea un perro feliz y equilibrado.
Otro de los errores en este punto es el de buscar centros de adiestramiento donde se queden a tu perro durante un determinado periodo de tiempo con el objetivo de que lo adiestren por tí y te lo entreguen educado y adiestrado. Esta opción, por muy práctica o atractiva que pueda parecerte, es muy poco recomendable, ya que es esencial que tú aprendas a entender mejor a tu perro y que adquieras los conocimientos necesarios construir ejercicios nuevos, lo cual además, te ayudará a fortalecer el vínculo con tu perro.
Por suerte, en el panorama actual, la mayoría de adiestradores caninos siguen este sistema de trabajo, en el que la implicación del dueño y la presencia durante todas las sesiones de educación y adiestramiento es esencial para los avances y el éxito.
Si buscas consejos gratis
Hoy en día, es fácil que a través de internet, busques consejos o respuestas en foros o grupos caninos. Cada perro y caso es distinto y por muy buenas que sean las intenciones, el recibir consejos de personas que no conocen a tu perro o que no han podido evaluar las necesidades reales, es fácil que se conviertan en consejos no funcionales o que incluso resultan perjudiciales para tu perro.
Si decides acudir a un profesional infórmate antes del tipo de formación que ha recibido, su experiencias previa y a poder ser la opinión de otros clientes que hayan pasado por sus manos. Desconfía de la gente que te ofrece precios muy bajos o gratis. El buen profesional se esfuerza por estar actualizado, en contínua formación para ofrecerte las técnicas más novedosas y efectivas que puedan ayudar a tu perro, y esto conlleva un coste. De igual forma que pagas al veterinario para cuidar la salud de tu perro, el invertir en su bienestar emocional y su felicidad también es importante.
Si tu perro tiene un problema de conducta
Uno de los errores más frecuentes, es el acudir a un adiestrador para que te solucione problemas de conducta. Si bien muchos adiestradores han recibido una mínima formación en el campo de la modificación de conducta canina, esto no es suficiente cuando se tiene que trabajar con casos complejos de agresividad, fobias, estrés. Para este tipo de casos se requiere un profesional especializado en el campo de la modificación de conducta canina, que haya recibido formación específica en la materia de más de un fin de semana y que además tenga experiencia demostrable trabajando y solucionando problemas de conducta en perros.
Para estos casos mi recomendación es que busques en tu zona, un Instructor Especialista en Modificación de Conducta canina con el método AMC-Líder ya que con sólo el nivel I los instructores cuentan con 130 horas teórico-prácticas de formación además de haber cumplido con unos requisitos previos de exigencia formativa práctica en casos reales de al menos 150 horas. Los instructores de AMC-Líder, obtienen esta titulación cuando han superado con éxito un examen/certificación. Esto les avala para poder ejercer como especialistas en este campo. Si deseas conocer más acerca del método, instructores acreditados etc: www.amclider.takoda.es
Marcos J. Ibáñez
CEO TAKODA
Experto Comunicación y Conducta Canina
Dog Conflic Manager. Instructor AMCLíder L5
Speaker Internacional
lunes, 7 de noviembre de 2016
2ª Promoción alumnos AMC-Líder Nivel I 2016
Finalizamos otra nueva promoción AMC-Líder L1 con alumnos venidos desde el País Vasco, Zaragoza y Cataluña.👏👏👏
Un grupo excelente, con muchísimas ganas de aprender y con el que hemos
disfrutado muchísimo compartiendo y aprendiendo juntos del mundo de la
comunicación y de la conducta canina. Esperamos volver a veros pronto,
esto es sólo el principio!💪👏✊🐶🐺 #esteessoloelprincipio #amclider #modificaciondeconducta #cursosquemolan #comunicacioncanina #formacionescaninas #takoda
Si deseas más información de nuestro Método exclusivo AMC-Líder o inscribirte en el Ciclo Formativo de Experto en Modificación de Conducta AMC-Líder, puedes hacerlo bien, consultando nuestra web: www.amclider.takoda.es o escribiendo a info@takoda.es
Si deseas más información de nuestro Método exclusivo AMC-Líder o inscribirte en el Ciclo Formativo de Experto en Modificación de Conducta AMC-Líder, puedes hacerlo bien, consultando nuestra web: www.amclider.takoda.es o escribiendo a info@takoda.es
jueves, 3 de noviembre de 2016
Las Claves para la buena convivencia dentro de la manada canina
Cada día es más frecuente que las familias estén formadas por humanos y dos o más perros. Podemos hablar de "manada" o "pack" canino cuando el número de individuos es igual o superior a 4 perros.
Resulta un cambio importante pasar de 2 a 3 perros, pero aún más cuando se convierte en lo que llamamos una "manada canina". Ahí todo empieza a ser más complicado, la hora de paseo, los cuidados, la comida, los juguetes, etc . Para que la convivencia sea positiva para todos, es importante que todos los miembros se respeten los unos a los otros.
Muchas personas aprenden a educar y adiestrar a un solo perro, pero cuando la familia crece, los problemas crecen también. Además algunos perros parecen tener la gran habilidad de “copiar todo lo malo que hacen los otros”. Esta sensación, la tienen muchos propietarios que conviven con varios perros.
Este tema preocupa e incluso desborda a la mayoría de propietarios, los cuales si bien han adquirido conocimientos y formación orientados a educar a un perro, desconocen cómo gestionar y educar a un grupo de perros.
La familia canina crece
Es habitual, que muchas familias empiecen teniendo sólo un perro, el cual está acostumbrado a recibir todas las atenciones, caricias, comida y espacios de confort dentro del hogar.
Conforme llegan nuevos individuos a la familia, estos recursos que tenía solo para él, ahora son repartidos. Ésto, sin embargo, no todos los perros lo aceptan bien.
Cuando convivimos con varios perros, las normas y la estructura de nuestro programa educativo y de trabajo debe cambiar y adaptarse a las nuevas necesidades particulares de la manada. No es lo mismo educar un perro que tres, y mucho menos explicarles las normas de convivencia.
La convivencia del grupo
Por naturaleza los perros son seres sociales, les agrada vivir y relacionarse con sus congéneres. Sin embargo, lo mismo que ocurre con los humanos, en los grupos de perros o manadas, también surgen conflictos, discusiones y malos entendidos lo cual, mal gestionado, puede llegar a afectar negativamente a la estabilidad del grupo y por tanto a su bienestar. Estos pequeños conflictos, bien llevados, no deberían representar más que una simple discusión. No obstante, esto no siempre es así y aquí es cuando empiezan de verdad los problemas.
La comunicación mejora las relaciones
Aunque todos los perros deberían comunicarse bien, la realidad del perro moderno es que no siempre saben cómo hacerlo de forma respetuosa y educada hacia los otros perros o bien, los mensajes que emiten son percibidos como una amenaza. A veces el haber recibido una mala educación o carecer de experiencias positivas previas, provoca que muchos perros no sepan comunicarse correctamente o leer a los otros perros, lo que conocemos como “disemia canina”. La disemia canina es la incapacidad de entender el lenguaje de otros perros, lo cual provoca confusión, frustración y problemas de conductas como miedo y agresividad. Los perros deben aprender a mejorar su comunicación intraespecífica para evitar tensiones y conflictos innecesarios.
Cuando la comunicación en el pack fluye, se potencia la tranquilidad y el relacionarse los unos con los otros de forma amable y respetuosa. Sin embargo, cuando la comunicación falla, aumenta la intensidad en los mensajes, lo cual puede llevar a malos entendidos con consecuencias negativas para el grupo.
Compartiendo recursos
Los perros deben aprender a compartir los recursos de forma amable y respetuosa. De manera natural establecerán relaciones entre ellos, en función de sus características, edad, sexo, así como habilidades sociales de cada uno, presentando también sus preferencias con respecto a relacionarse más con un tipo de perro que con otro dentro del grupo.
Es por ello que es importante que los perros aprendan a compartir los recursos más importantes como el espacio, la comida, los juguetes etc, pues ello incrementará la confianza de todos los miembros del pack lo que se traducirá a una mejora de la convivencia.
La importancia del Guía
Es muy importante saber establecer estructuras de comportamiento y protocolos para garantizar el bienestar y la salud física y emocional de todos los miembros. Aunque se trate de una manada, cada uno de los perros presenta necesidades específicas que deberemos atender de forma individual.
La correcta gestión de los recursos y el saber ser justos durante la repartición de los mismos genera bienestar, confianza y tranquilidad al grupo.
¿Cómo hacerlo?
Si quieres aprender acerca de cómo gestionar correctamente un grupo de perros para que tengan una convivencia sana y feliz inscríbete a nuestro próximo curso de Gestión de Manadas y Packs Caninos que se realizará en TAKODA sede de Valls, Tarragona los días 10 y 11 de diciembre.
Marcos J. Ibáñez
CEO TAKODA
Experto Comunicación & Conducta Canina
AMC-Líder Expert L5 - Dog Conflict Management
Marcos J. Ibáñez
CEO TAKODA
Experto Comunicación & Conducta Canina
AMC-Líder Expert L5
Autor y Speaker Internacional
viernes, 28 de octubre de 2016
En DIRECTO: Registro Nuevo Libro Comunicación canina- Marcos J. Ibáñez
Hoy hemos compartido un momento muy especial con Marcos J. El Registro Propiedad
intelectual de su nuevo libro acerca del mundo de la comunicacion canina.
Próximamente podremos anunciar su fecha de lanzamiento! :)
miércoles, 19 de octubre de 2016
Curso Intensivo Miedo,Estrés y Agresividad Canina Noviembre en Salamanca
En noviembre, nos vamos a Salamanca a impartir nuestro Curso
intensivo de Modificación de Conducta, acreditado por la ANACP y
AMCLider, 36 horas de formación presencial con casos reales. Plazas
Limitadas.
Más información o reserva de plaza en un click:
Curso MIESAG REC Mascotas Salamanca
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Curso MIESAG REC Mascotas Salamanca
martes, 18 de octubre de 2016
Inhibir VS Modificar la Conducta
Esta es una pregunta que mucha gente se hace y la respuesta de muchos “profesionales” no deja de sorprenderme, por lo simplista que llega a ser. Nuevamente aclaro que no es lo mismo adiestrar, educar o modificar conductas problemáticas, entre ellas conductas de miedo y agresividad. Lo repito nuevamente ya que aunque me resulta sorprendente muchos, y no solo aficionados, no conocen bien las diferencias, y entran en debates sin sentido por no saber algo tan esencial y tan básico.
Para muchos, el problema de que un perro presente una determinada conducta es la conducta en sí misma y no el motivo u origen que la ocasiona. De esta forma tan simplista, si un niño llora, el objetivo es hacer que no llore y son válidos cualquier tipo de estrategia para conseguir ese “cambio de conducta”, de tal forma que el camino es sencillo: “si el niño llora, se le da un golpe que le genere gran dolor”, de esta forma, el niño debe aprender que si “llora” recibirá dolor por parte de su “educador”. Este niño, podrá escoger entre las siguientes opciones: escapar del agresor, enfrentarse o bien cohibir su “llanto”.
El
“profesional”, a los pocos golpes, consigue que el niño deje de llorar,
y cuelga un video en internet del antes y el después. La conducta de
“llorar” ya está solucionada, y se pone la medalla de “modificador de
conducta” en 5 minutos.
Pongo
como ejemplo a un niño, ya que quiero que el lector utilice toda la
empatía posible para intentar “sentir” que puede estar ocurriendo con
este niño, cuales son las experiencias, vivencias y emociones que está
sufriendo, porque, aunque los niños y los perros no son iguales, a nivel
emocional somos muy parecidos, y el dolor, estrés y malestar lo sufren
tanto los animales, en este caso los perros, como las personas.
Hace
años se decía que los niños no sienten dolor, o sienten mucho menos
dolor que los adultos. Hoy en día sabemos que simplemente lo procesan de
forma diferente. El dolor es un sistema del cual disponemos los humanos
al igual que los animales, y entre ellos los perros, para detectar que
algo va mal. De la misma forma, la conducta que muestran los animales,
va unida a una utilidad, a un motivo, ya que no hacen las cosas para
“jodernos”, sino para lograr algo, ya sea recursos, atención, cariño,
bienestar, etc.
Es
por ello, que si vemos a un niño llorar, lo más normal debería ser
preguntarse el porqué llora el niño, qué es lo que genera esta conducta.
De esta forma, si el niño llora porque no encuentra a su mama, la
solución sería: “encontrar a su madre”. Por lo tanto la conducta de
“lloro” estaría solucionada. Incluso iría más allá, y enseñaría al niño
estrategias para que pudiera encontrar a su madre por sí mismo en caso
de volver a extraviarse.
¿Es tan difícil extrapolar esta forma de pensamiento a los perros?
Para
añadir más datos, hoy en día sabemos que las emociones están
relacionadas con expresiones corporales, o micro-expresiones, y el
conocerlas nos aporta una información muy valiosa. Muchos, sin haber
adquirido formación previa, sabrían ver que el niño que se le ha
enseñado a dejar de llorar a base de golpes, muestra una expresión que
no nos resulta agradable, una expresión de miedo, malestar y aquellos
que saben un poco más, detectan que el niño empieza a generar conductas
alternativas en muchos casos inadecuadas. Si además, se le hiciera un
análisis de su nivel de estrés, veríamos que al niño al que se le está
“educando” mediante dolor, padece distrés, y por tanto todas las
implicaciones negativas que ello conlleva.
Quizás
sea porque llevo demasiados años estudiando el lenguaje canino, sus
expresiones y micro-expresiones, ya que es necesario para mi trabajo de
conducta avanzada donde un cambio en el tamaño de la pupila de un perro,
es información muy valiosa que puede ser el indicador clave, lo que
hace que me sorprenda ver a tantos “profesionales” no son capaces de
detectar las expresiones de miedo, malestar o dolor en los perros.
Me
resulta sorprendente y ofensivo que personas se dediquen a colgar
videos donde inicialmente se ve a un perro mostrando una conducta
“agresiva” y a continuación una conducta “sumisa” donde la expresión del
perro “rehabilitado” no es más que la de un perro atemorizado. El
perro no ha aprendido a superar el “problema” ha aprendido a que si
expresa su malestar, será duramente tratado, golpeado hasta hundirse, lo
cual no ha eliminado su problema de conducta, lo ha cohibido frente a
estímulos como el dolor.
Me
resulta triste ver estos videos de perros “sometidos”, perros
“hundidos”, perros que no son perros, y que no se atreven a expresarse, y
algunos “profesionales” lo promuevan como perro “tranquilo” o
´”recuperado”.
Un
perro, debe poder expresarse libremente y no por ello comportarse mal,
ese es la verdadera esencia de la CORRECTA modificación de conducta.
Un perro debe aprender a Gestionar las situaciones, y no evitarlas por miedo a ser apaleado, colgado o electrocutado.
Sabemos
que los perros tienen emociones, sabemos que tienen consciencia,
sabemos que tienen capacidad de “leer” a los humanos de una forma
extraordinaria, sabemos que en muchos casos, tienen un alto interés en
agradar a sus propietarios, y sabemos también que muchas y muchas
familias del mundo entero los consideran un miembro más de la familia,
por lo tanto nuestras formas y métodos de trabajo en perros deberían
adaptarse a los nuevos conocimientos.
Formas de afrontar problemas de conducta
Hoy
en día existen varias formas de trabajo de modificación de conducta
principalmente, y como verá el lector, hay grandes diferencias tanto a
nivel ético como a nivel de resultados.
1º Por sometimiento o intimidación
Como
hemos explicado al principio del artículo consiste en asociar la mala
conducta a un estímulo de dolor. Se considera que el perro “aprende” a
no realizar la mala conducta a cambio de no recibir dolor. El perro lo
que aprende, básicamente, es a evitar que le hagan daño. Generar dolor
cuando el perro manifiesta una mala conducta y que el perro aprenda a
“contener” este dolor no mostrando la conducta “castigada” es una de las
técnicas más promovidas a través de conocidos programas/shows
televisivos (Grandes profesionales del show).
Esta
forma de trabajar la modificación de conducta anticuada y que no
tardará mucho tiempo en estar prohibida y castigada con multa, como
ocurre con los niños.
2º Evitando situaciones de conflicto
Otra
forma, cada vez más extendida sobre todo por gente inexperta o con poca
formación en este campo y que está malinterpretándose. Consiste en
evitar exponer al perro en situaciones conflictivas donde pueda
presentar el problema de conducta en cuestión. Esta forma conlleva
muchos riesgos, ya que la evitación no implica un aprendizaje ni una
mejora en la conducta. Si el perro no se expone a la situación
detonante, no mostrará el problema de conducta, y deberá haber una
extensa labor por parte del guía y del propietario para que esto sea
así. Sin embargo, el elevado riesgo de que ocurra algo inesperado y el
perro sea expuesto a la situación detonante es muy alto. Además, si esta
técnica se aplica con varias conductas, lo que ocurrirá es que el perro
no aprenderá a solucionar problemas, y algo que inicialmente parecía
muy beneficioso se torna un peligro ya que el perro será incapaz de
afrontar situaciones conflictivas, y en muchos casos, a la larga,
ocurrirán experiencias dramáticas.
3ª Ignorando la mala conducta
En
una línea de trabajo similar a la anterior, está el ignorar la conducta
inadecuada del perro como método. Una cosa es utilizar esta estrategia o
la anterior en un momento concreto dentro de un programa o terapia, y
otra muy diferente es que éste sea el único método para afrontar los
problemas de conducta, sobre todo si tratamos casos de agresividad
avanzados. Un sencillo ejemplo basado en un caso real: A una persona se
le dijo que ante la conducta agresiva de ataque de un perro, se girara,
le diera a espalda y bostezara. Ya que funcionaba muy bien fuera del
contexto detonante, por error se introdujo al perro en un contexto que
detonó la conducta agresiva y se realizó este ritual. El resultado fue
una persona con graves mordeduras. Esto, aunque parezca anecdótico,
ocurre más de lo que pensamos.
Por
lo tanto, pese a que esta técnica parece éticamente más correcta que la
primera, todas ella incurren en un mismo fallo, el perro NO aprende por
sí mismo a afrontar las situaciones conflictivas y por tanto no
aprenderá a gestionar la situación de forma adecuada.
La
segunda y la tercera técnica sería útiles en trabajos de modificación
de conducta sencillos, pero en casos avanzados puede llegar a ser
trágico, es por ello que hay que ser realistas, y hacer una correcta
valoración antes de poner en práctica una de estas técnicas sobre todo
en casos de conductas agresivas fuertes, con niveles de mordida
superiores al 3.
4º Gestión emocional y liderazgo amable
Esta
nueva forma de trabajo es cada día más necesaria, y es en la que se han
basado nuestros estudios en los últimos años. Esta metodología de
trabajo es la que explicamos a través de nuestro método AMC-LIDER (http://amclider.takoda.es/)
. Consiste en enseñar al perro a gestionar las situaciones conflictivas
de forma adecuada, siendo responsable y capaz de tomar decisiones por
sí mismo. Esta forma de trabajo requiere no solo modificar la conducta
externa del perro o el entorno, requiere que haya cambios internos en el
perro, cambios en su forma de entender y afrontar aquello que le
genera malestar y como resultado expresa a través su “mala conducta”.
En
Takoda queremos que los perros aprendan a buscar soluciones y que
piensen.Nos gusta que sean creativos porque ello les permite ser capaces
de superar aquellas situaciones que le disgusten de la mejor forma
posible.
Por
ejemplo, si a un perro no le gusta relacionarse con otros perros es
totalmente respetable…lo único que deberá aprender es a responder de
forma adecuada optando por no atacar o alterarse y evitar la relación
con otros perros. De ningún modo deberemos obligarle a relacionarse.
Conozco
muchos perros que con las modas de la socialización con todo a todas
horas del día presentan graves trastornos de conducta por una inundación
excesiva que ha provocado el efecto contrario al deseado por los
propietarios. Hemos pasado de no socializar a los perros a
hipersocializar, y es tan mala una cosa como la otra.
El
campo de la modificación de conducta, requiere entender al perro como
algo más que una mera máquina de refuerzos. Son seres vivos, con
emociones, que se relacionan con el entorno, y que aprenden a múltiples
niveles. Es necesario entender que la modificación de conducta, sobre
todo si hablamos de problemas graves, requiere tiempo, dedicación y
constancia. Sólo con paciencia y buenas formas obtenemos como resultado
un perro que no presenta una “mala conducta” y que además puede
expresarse de forma amable y respetuosa con su entorno.
Esta
nueva línea de trabajo cada día cobra más fuerza, y es en la que
hemos estado trabajando y desarrollado a lo largo de nuestros años de
trabajo con perros en TAKODA. Una metodología basada en cómo los perros
se desenvuelven en la vida real, como los buenos perros líderes actúan,
como se auto-gestionan y cómo afrontan y solucionan los diferentes
conflictos de la forma más amable posible. Nosotros llamamos a este tipo
de liderazgo, liderazgo natural, pero debido a ciertas connotaciones
que ha sufrido esta expresión, se podría hablar de “Liderazgo amable”.
Con
respecto a este “liderazgo, si bien es cierto que muchos perros no
saben gestionar bien las situaciones y recurren a la violencia para
solucionar sus conflictos, también existen otros que son grandes
pacificadores, grandes negociadores y solucionadores de conflictos.
Estos perros saben establecer vías de diálogo y colaboración con sus
congéneres o incluso con nosotros los humanos. Este tipo de perros sabe
afrontar los problemas con gran efectividad, con un mínimo riesgo, y a
su vez consiguiendo como resultando un vinculo con el resto de sus
compañeros indescriptible y admirable. Es este tipo de liderazgo el que
debemos emular, el que debemos saber trasmitir y aplicar, y es de esta
forma como conseguiremos perros estables emocionalmente, y bien guiados,
pueden llegar a convertirse en excelentes perros rehabilitadores que
ayudarán a otros a mejorar su conducta.
Conclusiones
Por
lo tanto, y como resumen, el campo de la Modificación de conducta es
complejo y requiere algo más que un curso de educación canina para
entender la mente de los perros y el cómo rehabilitar perros que
presenten trastornos de comportamiento.
Mostrar
el trabajo de conducta a través de un vídeo puede resultar
tremendamente difícil ya que no sólo puede dar lugar a malas
interpretaciones, sino que es muy complicado filmar toda la evolución de
un caso de conducta complejo, que en la mayoría de los casos requiere
de muchísimas horas de trabajo, una extensa terapia que empieza desde el
inicio del día hasta la noche, pues la conducta se modifica paso a
paso, con trabajo, paciencia y esfuerzo, a cualquier hora del día,
puesto que no existe un modo ON/OFF de “Mala conducta” en los
perros,son seres vivos no máquinas.
Mucha
gente cree erróneamente que los señores que salen en los shows
televisivos realmente rehabilitan a los perros en los 30 o 40 minutos
que dura el programa...Realmente se creen que la “caja tonta” dice la
verdad y no entienden que estos programas son un mero entretenimiento
que pretende ofrecer un espectáculo con resultados “milagrosos”.
Realmente hay que ser ingenuo para creer que la rehabilitación de un
perro se hace siguiendo estos métodos de presión, sometimiento, etc
aunque está claro que si siguen emitiéndolos es porque aún quedan muchos
ingenuos por rehabilitar.
Ojalá
llegue el día en que podamos trasmitir nuestras peticiones, ideas,
sugerencias o indicaciones a los perros sin necesidad de herramientas, y
seamos capaces de hacer lo hacen los buenos perros lideres, conseguir
cambios positivos en otro perro con tan solo un gesto, una mirada. Por
el momento nos dedicaremos a seguir aprendiendo de estos grandes
maestros, los perros, que sin duda son los que mejor saben cómo ayudar a
rehabilitar a sus congéneres.
Marcos J. Ibáñez
Dir. Takoda Adiestramiento Natural
Artículo original: Artículo Inhibir vs Modificar Conducta
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